Ventilación de espacios, el punto fundamental en actualización de protocolo para prevenir contagios por COVID -19 en Colombia

Nueva resolución del Minsalud reconoce que la contaminación por aerosoles, en ambientes mal ventilados, es la principal causa de contaminación de COVID-19. La dependencia deja por fuera prácticas que se venían realizando y no sirven para evitar contagios como la desinfección de superficies. El ingeniero e investigador Néstor Rojas, PhD y experto en calidad del aire de la Universidad Nacional, analiza los alcances de esta actualización del protocolo de bioseguridad. 

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La Resolución 223 del 25 de febrero de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social, que modificó la Resolución 666 de abril de 2020, por medio de la cual se adopta un protocolo general para mitigar, controlar y realizar el adecuado manejo de la pandemia del COVID-19, eliminó diferentes prácticas que se efectuaron durante un año para prevenir los contagios como la toma de temperatura y la desinfección de superficies y que hoy, tras diferentes pruebas científicas, son ineficientes.

Esta actualización del protocolo fue pedida desde hace varias semanas por miembros de la comunidad científica. Inclusive, el pasado 6 de febrero, 42 de los más reconocidos investigadores que trabajan con calidad del aire, de diferentes universidades, dirigieron una carta abierta a Fernando Ruiz Gómez, ministro de Salud, en la que pedían que se hiciera, de manera diligente, el cambio de la Resolución 666, por considerarla obsoleta en algunos de sus recomendaciones fundamentales.

Uno de los firmantes, el ingeniero Néstor Rojas, PhD, profesor e investigador de la Universidad Nacional, experto en calidad del aire, aseguró que esta actualización contiene un punto fundamental que no estaba contemplado en la anterior resolución: la adecuada ventilación de espacios. En entrevista con Territorios Sostenibles, Rojas analizó los cambios más importantes que contempló el Minsalud y cómo estas prácticas pueden reducir los contagios de la enfermedad.

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¿Por qué el punto de la adecuada ventilación es el aporte más importante de esta actualización del protocolo para prevenir el contagio por COVID-19?
Este es el aporte más novedoso y se basa en las evidencias que se han venido enriqueciendo desde hace un año con respecto a los contagios que se dan en lugares que tienen mala ventilación. Esos eventos de súper contagio (en los que se contagiaron grupos grandes de personas) en ambientes mal ventilados es lo que dio lugar a las recomendaciones. Ese es un reconocimiento a que la principal vía de transmisión del Sars Cov-2 es la vía por aerosoles o partículas suspendidas en el aire. Esto hace que se tomen las medidas efectivas para prevenir ese tipo de transmisión.
La ventilación, como aspecto nuevo, es el punto importante porque se reconoce que se dan ese tipo de contagios cuando hay personas no convivientes compartiendo el aire en ese espacio interior. Por eso la mejor forma de reducir el riesgo por la inhalación de esas partículas, que puedan tener copias virales, es la ventilación.

¿Cómo se recomienda que sea esa ventilación? 
Se promueve que esa ventilación sea natural para que el aire que se mantiene en ese espacio interior sea renovado por aire fresco del exterior. Y, en el caso de que haya una ventilación mecánica (aires acondicionados), lo ideal es que ese sistema permita que entre aire fresco por intervalos del exterior.
Además, se recomienda evaluar y adecuar las condiciones de ventilación y el aforo máximo de los lugares para tomar las medidas apropiadas para mejorar esa ventilación y garantizar que el aire que se esté compartiendo se mantenga con una baja concentración de aerosoles que puedan estar cargados con partículas virales.

¿Qué otra medida se recomienda?
Al mismo tiempo se promueve que haya actividades al aire libre en caso de que sea posible. Si se van a realizar actividades que impliquen quitarse el tapabocas en espacios cerrados, la recomendación puntual es que pasen a efectuarse al aire libre porque pueden generar mayor riesgo. Por ejemplo comer. Si hay pausas para el almuerzo se recomienda que se haga en áreas abiertas o muy bien ventiladas. Eso aplica para los restaurantes, son estos los que deberían prestar más atención al tema del mejoramiento de la ventilación porque ahí es donde la gente se retira las mascarillas.

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¿Qué sucede con los sistemas de aire acondicionado, que en  muchos casos no permiten la entrada de aire fresco?
Esos sistemas suelen recircular el aire en el interior, pero no renovarlo con aire fresco. Eso propicia los contagios en esos ambientes. Hay que procurar que se permita una entrada de aire fresco y el retiro de aire que pueda estar cargado con partículas virales. En esos casos es necesario abrir puertas y ventanas para renovar el aire. Eso hay que tenerlo en cuenta.
Aires acondicionados internos que recirculan el aire y no lo renuevan son ambientes de alto contagio. Se recomienda una tasa de volumen ventilado por hora, la Guía de Salud Pública de la Universidad de Harvard recomienda que sean más de cinco intercambios de aire por hora.

Y, ¿cómo se debe hacer esa medición de la calidad del aire?
Se necesita de la asesoría de una persona que sepa de ventilación para determinar la tasa de intercambio de aire en un espacio determinado y cómo mejorar la ventilación en ese lugar. En el protocolo no dice de qué forma la gente lo puede hacer, la respuesta es que se puede realizar con un medidor de dióxido de carbono de bajo costo. Este dispositivo permite determinar si ese espacio tiene esa capacidad de intercambio de aire para cumplir con el estándar mínimo. Ese parámetro de concentración de dióxido de carbono, según la recomendación de científicos que han trabajado el tema, es que no debe sobrepasar las 700 partes por millón para indicar que la calidad de la ventilación es buena. Eso hace falta en este protocolo.

¿Cuál es, entonces, la sensación que deja esta actualización del protocolo?
Es una evolución positiva de la actualización del protocolo hacia el camino de reconocer que la vía de transmisión por el aire es la más importante, entre las que pueden existir y da unas recomendaciones de generar unas buenas prácticas de ventilación en los espacios interiores. Lo que hace falta es la determinación de esa calidad de ventilación. Existen mecanismos que no están incluidos ahí, pero que hay que empezar a difundir.

¿Qué pasa con los filtros para descontaminar el aire en espacios interiores?
Un aspecto adicional es que se menciona la posibilidad de reducir el riesgo de contagio, adicional a la ventilación con aire fresco, con el uso de dispositivos que puedan limpiar el aire de partículas que contengan copias virales, pero no hace ninguna recomendación específica. La comunidad científica recomienda que sean tecnologías basadas en filtros de alta eficiencia, o filtros HEPA, que capturan esas partículas. Pero que no se introduzcan tecnologías que puedan generar compuestos oxidantes, que pueden matar bacterias y virus, pero pueden tener compuestos tóxicos en el aire interior. No se recomiendan otras tecnologías basadas en ozono, iones, plasma o peróxido de hidrógeno.

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