Metas a 2030 ya son tardías: COP15 sobre biodiversidad

La Conferencia de Biodiversidad de la ONU (COP15) aprobó este miércoles la Declaración de Kunming (en China) que recoge los compromisos para reforzar la protección de la biodiversidad, con la advertencia de que 2030 puede “ser tarde” para revertir el daño causado sobre el planeta y asegurar la carbono neutralidad en 2050. Se necesitan cuatro billones de dólares por año a 2030 para lograr la transición energética, dice la Agencia Internacional de Energía.

iudad sureña de Kunming, en China
La ciudad sureña de Kunming, en China, realiza hasta el viernes la Conferencia sobre Biodiversidad, con las expectativas centradas en acordar un acuerdo global sobre la protección de los ecosistemas. Foto: AFP.
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La comunidad internacional, reunida de forma virtual alrededor de la Cumbre sobre Biodiversidad (COP15) en Kunming (China) espera que no se haga realidad aquello de que “en el desayuno se sabe qué va a ser el almuerzo” y el planeta tenga una segunda oportunidad para ofrecer un menú equilibrado, sano, sostenible y en armonía con la biodiversidad.

En esta ocasión, el “desayuno” se anticipa nutritivo y balanceado, pero lo del “almuerzo” depende, ya no de quienes lo preparan, en este caso los científicos, sino de los que compran los insumos: las grandes potencias. La clave estará en acordar la mejor receta posible, así el sabor no agrade a todos por igual.

Ese podría ser un símil para explicar lo que está sucediendo en la Cumbre sobre Biodiversidad en China, una especie de desayuno, y la que se prepara sobre cambio climático en Glasgow, Escocia, el plato fuerte, para noviembre próximo.

La Declaración de Kunming, que se acaba de oficializar en las primeras de cambio de un encuentro que irá hasta el viernes, contiene varios ingredientes. Entre los compromisos recogidos están fortalecer las leyes medioambientales nacionales y su cumplimiento para proteger la biodiversidad y reformar o eliminar los subsidios y otros incentivos que son dañinos para la biodiversidad.

Alguien podría decir, con alto grado de acierto, que esos insumos ya son muy conocidos y están probados, pero muy pocos les encuentran buen sabor, porque hacen parte de lo que, precisamente, resuelve las asimetrías climáticas y los daños diferenciados sobre los ecosistemas. Son los mismos que están en contra de la premisa de “quien contamina, paga”.


Cómo funciona la receta de la COP15

Los líderes reunidos en China ratificaron la promesa de incrementar las acciones para reducir los efectos negativos de las actividades humanas en el océano, aumentar la aplicación de una estrategia respetuosa con el ecosistema para tratar la pérdida de la biodiversidad, restaurar los ecosistemas degradados, siempre que esos métodos no contravengan las acciones prioritarias para reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero, según la Declaración de la COP15.

Y es aquí cuando los detalles de la sazón no se conocen, porque uno de los objetivos principales es el de contar con “mecanismos adecuados para fiscalizar, informar y revisar para revertir la actual pérdida de biodiversidad”, pero no se dice cómo.

Lo que sí llama la atención es que dicha declaración asegura que estos esfuerzos van dirigidos a asegurarse de que la biodiversidad como eje de la recuperación para 2030 son tardíos a la hora de cumplir el objetivo de vivir en armonía con la naturaleza para 2050, de paso, sin decir tampoco cómo, quiénes y cuántos recursos se necesitan.

De Perogrullo, los firmantes reclaman a los líderes globales que las políticas de recuperación pos pandemia contribuyan “a la conservación y al uso sostenible de la biodiversidad”. Una receta ya conocida y propuesta, pero aún bajo cocción.

De hecho, la secretaria ejecutiva de la COP15, Elizabeth Maruma Mrema, repitió otra frase conocida: “la comunidad internacional se enfrenta a la hora de la verdad”, lo que en palabras de Greta Thunberg significa, más bla, bla, bla.

primer ministro chino, Xi Jinping
El primer ministro chino, Xi Jinping, fue el encargado de instalar la COP15 y su gobierno se comprometió a cumplir con los acuerdos sobre cero carbono en 2060. Foto: AFP.

Maruma dijo en la instalación de la Cumbre que “aunque ha habido éxitos, no se han registrado los progresos suficientes para detener la pérdida de la diversidad de plantas y animales en la Tierra” y subrayó que “si queremos en 2050 vivir en armonía con la naturaleza, debemos actuar en esta década para detener e invertir la pérdida de diversidad”.

Cuántos recursos demandará la carbono neutralidad

Las declaraciones de la Secretaria Ejecutiva coinciden con las estimaciones hechas hoy por la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre los recursos que se requieren para lograr la carbono neutralidad en 2050, estimados en unos 4 billones de dólares anuales hasta 2030 en proyectos de energía limpia e infraestructuras.

“Si alcanzamos la neutralidad en 2050 se podrían evitar 2,2 millones de muertes prematuras por contaminación atmosférica en 2030, un 40 % menos que las actuales. En otros escenarios aumentarán”, advierte el documento de la AIE que se llevará a la Cumbre sobre Cambio Climático en Glasgow.

El organismo de las Naciones Unidas centró su informe en tres escenarios: el de las actuales políticas de reducción de emisiones efectivamente puestas en marcha por los gobiernos; el de los compromisos de reducción hechos públicos; y el que permite la neutralidad de carbono en 2050.

En el primer escenario -el más pesimista-, la temperatura global aumentaría 2,6 grados centígrados en 2100 respecto de la era preindustrial; en el segundo 2,1 grados; y solo en el tercero logrará limitarlo a 1,5 grados.

La AIE recomienda una mayor inversión en renovables para diversificar la oferta energética, aunque aclara que las fases de volatilidad de los precios no desaparecerán completamente.

La fórmula propuesta por la COP15

La llamada PreCOP15, realizada a mitad de año, elaboró un documento base para los debates que se están llevando a cabo ahora en China, que incluyeron cuatro grandes objetivos para 2050, 10 hitos hasta 2030 y 21 metas.

Las metas fueron incluidas en el Plan 30-30, que busca otorgar estatus de protección a 30% de las tierras y océanos para 2030, una medida apoyada por una amplia coalición de países, así como el objetivo de limitar la contaminación agrícola y plástica.

Sin embargo, la propuesta de proteger el 30% de los suelos y los mares en 2030, liderada por la Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y las Personas, no tiene una aceptación unánime. Brasil y Sudáfrica, por ejemplo, se oponen, mientras que los científicos piden proteger la mitad del planeta y las comunidades indígenas piden la protección del 80 por ciento de toda la Amazonia.

La financiación para uno u otro escenario sigue siendo una fuente de tensión, en momentos en que países en desarrollo urgen a las naciones ricas pagar por su transición ecológica. Este tema estará presente en una de las sesiones de negociación en Ginebra en 2022.

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Luis Fernando Ospina.
Luis Fernando Ospina.

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