Crisis climática 2021: abecedario para el cambio

El mundo despertó en 2021 con una voz que, al unísono, demandó la unión del planeta contra la pandemia del COVID-19 como un campanazo duro y doloroso de lo que podría ser peor de no tomarse decisiones profundas contra la crisis climática. La ciencia ha tomado el control de muchas de esas decisiones, pero será en los territorios donde se puedan dar las transformaciones económicas, políticas, sociales, culturales y ambientales necesarias para impedir el colapso de un planeta en estado crítico y de pronóstico reservado. De la A a la Z, la agenda global pasa por el cambio climático como uno de los desafíos del siglo XXI. ¿Somos conscientes de lo que está en juego?

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El gran reto sanitario de 2021 será la vacunación masiva de miles de millones de personas en todo el mundo. La pandemia sigue causando estragos y estamos aún lejos de evitar que el virus se siga propagando. El acceso global será un desafío. Foto: Getty Images.

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Se acabó el 2020, pero no sus efectos. La crisis sanitaria, económica, social y ambiental que desnudó la pandemia del COVID-19 sigue latente y con visos de empeorar a medida que surgen nuevas oleadas de contagios en todo el mundo. Lo urgente no ha dado paso a lo importante, pero existe conciencia global en torno a que será la crisis climática la gran amenaza para afrontar en este 2021.

El mensaje de año nuevo del secretario General de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres resume la tarea: “Unámonos para hacer las paces entre nosotros y con la naturaleza, enfrentemos la crisis climática, detengamos la propagación del COVID-19, y hagamos de 2021 un año de sanación. Sanación del impacto de un virus mortal. Sanación de economías y sociedades rotas. Sanación de las divisiones. Y empecemos a sanar nuestro planeta”.

Así, el año que despunta bajo luces de esperanza por la aplicación masiva de un buen número de vacunas contra el coronavirus, estará marcado por acciones, de la A la Z, dentro de un abecedario ambiental, en el que el cambio climático seguirá presente por muchos años más. Estas son las letras que pueden hacer la diferencia.

A: de Agua y Ambición climática: La noticia de la llegada del agua en California a la Bolsa de Valores de Wall Street produjo a comienzos de diciembre de 2020 toda suerte de reacciones, pues mientras algunos expertos lo consideraron un paso fundamental para mejorar la gestión del recurso hídrico ante la escasez provocada por la emergencia climática, la mayoría advirtió que la especulación y el acaparamiento por parte de las multinacionales de las bebidas agravará la situación de muchas poblaciones que no tienen acceso al agua ni mucho menos a poder comprarla embotellada, tal como sucede en muchos estados americanos, en África, Asia y América Latina.

No en vano, el llamado unánime de la comunidad internacional ha sido aumentar la Ambición climática y exigir metas más altas en la reducción de los gases de efecto invernadero, ahora que se cumplieron los cinco años del Acuerdo de París y las grandes potencias se habían comprometido, en muchos casos sin éxito, a reducir los GEI en 20 por ciento a 2030.

B, de Biodiversidad: Las cifras sobre pérdida de la biodiversidad no dejan de aumentar y el planeta ha entrado en una etapa definitiva para impedir que no menos de un millón de especies desaparezcan de los ecosistemas y, con ello, se incremente la aparición de nuevas pandemias como la del coronavirus, evidencia del tráfico de fauna y el comercio de especies exóticas. Este año están previstas varias reuniones con los grupos de investigación sobre diversidad biológica, entre ellas la de Biodiversidad que debe hacerse en noviembre en Kunming (China).

C, de Cambio climático o Crisis climática: Estos son dos de los conceptos más repetidos en los últimos años para llamar la atención sobre la emergencia climática con el objetivo de adoptar medidas que eviten un colapso del que los científicos llevan advirtiendo hace tres décadas. Se prevé que en la COP26 en Glasgow (Reino Unido) se eleve la ambición climática y se hagan oficiales y vinculantes las metas fijadas por la Unión Europea, China, Estados Unidos y Colombia, entre otros, respecto de alcanzar la carbono neutralidad en 2050. Como se recordará, Colombia anunció a fines de 2020 la ampliación de su meta de reducción de GEI en 51 por ciento a 2030.

Ch, de China: Camino de ser la primera potencia y la economía más grande del mundo, el gigante asiático anunció su meta de llegar a carbono neutro en 2060 y se comprometió a realizar la más ambiciosa transición energética de la historia, en especial, con la conversión a energías limpias de sus flotillas de barcos y del transporte de contenedores.

D, de Deforestación: La pérdida de biodiversidad y el aumento de la temperatura del planeta pasan por la tala de cientos de miles de hectáreas de bosques, afectando los ciclos del agua, la salud de los suelos y la seguridad alimentaria. Mucha de esa deforestación se hace con fines de extender la frontera agrícola y la ganadería, sectores de alta emisión de GEI. Las tasas globales de deforestación planetaria siguen aumentando a ritmos superiores al 12 por ciento anual. En Colombia, ese porcentaje se ubicó en 2020 en el 19 por ciento, con poco más de 170 mil hectáreas de bosques destruidas.

E, de Estados Unidos: La decisión del electo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, de reincorporarse al Acuerdo de París en los primeros 100 días de su mandato, que comienzan el 20 de enero, ha sido una de las grandes noticias con las que se despidió el 2020 y arrancó el 2021. No sólo por ser el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, causantes del calentamiento global y de la emergencia climática, sino por el rol que puede jugar como contrapeso a los programas de reactivación de China, Rusia e Irán y en la fijación de las nuevas metas de reducción de GEI hacia la carbono neutralidad. El nombramiento del ex secretario de Estado, John Kerry, como Zar del Cambio Climático es muestra fiel del peso que tendrá el tema de la crisis climática en la agenda del gobierno Kerry-Harris.

F, de Fracking: Los ojos de la comunidad internacional seguirán puestos en la forma en que las grandes potencias, y algunos países dependientes del petróleo, logren reactivar sus golpeadas economías por efecto de la pandemia, pero no a costa de los ecosistemas y de los recursos naturales. El compromiso de los Estados Unidos de reducir el fracking como técnica para obtener hidrocarburos y disminuir los subsidios a los combustibles fósiles supondrá un mensaje contundente a los países que insisten en utilizar la fracturación hidráulica para producir petróleo, entre ellos Colombia, donde ya comenzaron varios pilotos por parte de Ecopetrol.

G, de Geopolítica climática: La creación y puesta en marcha del Gran Fondo Verde Europeo, con más de un billón de euros en inversiones y apoyo a programas sostenibles, se convierte en la apuesta de las grandes economías de la Unión Europea por liderar la más grande estrategia de reactivación del mundo, con énfasis en las energías limpias, los negocios verdes, la protección de los ecosistemas y la imposición de sellos de origen para productos sostenibles. La firma del acuerdo comercial que se hizo la semana pasada entre la UE y China provocará un reacomodo geopolítico y geoambiental en las relaciones con el Viejo Continente y el resto del mundo.

H, de Huracanes: No hará falta evidencia científica para comprobar que la temporada de fenómenos meteorológicos será cada vez más severas y frecuente, debido a la crisis climática, pues el deterioro en la salud de los océanos, la deforestación, la contaminación de los ríos y la acidificación de los suelos, sigue en aumento. Los efectos de los huracanes Eta e Iota, que dejaron casi 200 muertos, miles de damnificados y graves pérdidas a su paso por el norte de Colombia, Centroamérica y el Caribe, no lograrán despejarse en 2021.

I, de Incendios forestales e Iceberg: El calentamiento del planeta no sólo seguirá provocando enormes sequías e incendios forestales, sino que la comunidad científica mira con preocupación los efectos sobre los sistemas polares. El iceberg A68a se separó de la plataforma de hielo Larsen C de la Península Antártica, en julio de 2017, y va flotando cerca de las Islas Georgias del Sur, situadas en el Atlántico sur, mientras los satélites sigue registrando agrietamientos y caídas de gigantes volúmenes de hielo del Ártico.

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La protección de la biodiversidad es un reto permanente, pero que se hizo más urgente en medio de la pandemia. Es urgente romper los lazos entre enfermedades de origen zoonótico y el tráfico de especies exóticas en todo el planeta. Foto: Hernán Vanegas.

J, de Jericó: El licenciamiento de la mina de cobre de Quebradona, en Jericó, suroeste de Antioquia, mantiene el interés del país, pues mientras el Gobierno necesita avanzar en una transición energética, altamente demandante de minerales, grupos ambientales y líderes sociales del municipio se oponen a la explotación, debido a los impactos que podría tener la mina sobre los ecosistemas y el paisaje natural de la provincia de Cartama. El proyecto se encuentra en la fase de aprobación y verificación de las normas por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales de Colombia (ANLA). Quebradona es de propiedad de la firma sudafricana Anglo Gold Ashanti.

K, de Kioto: Este Protocolo fue el primer tratado vinculante para la reducción de emisiones a la atmósfera, firmado en esa ciudad japonesa durante la celebración de la COP3 en 2005. Estuvo en vigor hasta 2020, fecha en la que entró a operar el Acuerdo de París, pero cuyas bases y algunas de sus metas serán reforzadas por los países miembros a 2030.

L, de Ley de Cambio Climático y Transición Energética: Este proyecto fue remitido por el Consejo de Ministros de la UE a las Cortes el 19 de mayo de 2020 y actualmente se encuentra en trámite parlamentario, donde ha recibido numerosas enmiendas y marcará la hoja de ruta de la comunidad en la próxima década.

M, de Medio ambiente: Seguirá siendo el término más usado por el planeta, pues comprende todo el conjunto de elementos del medio natural como los seres vivos, el agua, el aire, el suelo, que, junto a otros como la cultura o las tradiciones, determinan la existencia humana.

N, de Naturaleza: cuyo respeto está incluido en la Carta Mundial aprobada el 28 de octubre de 1982 por la Asamblea General de Naciones Unidas y que centrará los debates de la reunión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) por celebrarse en Marsella (Francia), tras suspenderse en 2020 por la pandemia.

O, de Ozono: El monitoreo permanente sobre la capa de ozono, esa segunda piel del planeta, seguirá estando dentro de la agenda climática global, pues pese a los signos de recuperación logrados en los últimos años, en 2020 sufrió un retroceso y deberán aumentarse las metas de reducción de los GEI y las restricciones sobre el uso de químicos y aerosoles.

P, de Plásticos: La lucha contra el consumo de plásticos y su vertimiento sobre los ecosistemas no dejará de estar en la agenda de las grandes ciudades, atrapadas entre montañas de estos insumos altamente contaminantes y no biodegradables. Cada año, al océano llegan casi trece millones de toneladas, provocando daños en la naturaleza, la biodiversidad y los hábitats. Viene aumentando en muchos países la prohibición de los plásticos de un solo uso y la comercialización y uso de las bolsas.

Q,, de Quitasol: El Valle de Aburrá, una de las subregiones que agrupa a 10 municipios y donde habita casi el 75 por ciento de la población de todo el departamento de Antioquia, dio un paso fundamental en la consolidación de su sistema de áreas protegidas con la incorporación de 6.888 hectáreas del Cerro Quitasol-La Holanda, en jurisdicción de Bello, así como San Pedro de los Milagros, Barbosa, Copacabana, Girardota y Donmatías. Este es uno de los hechos ambientales y de preservación de ecosistemas urbanos más importantes en Colombia, pues ninguna otra región del país ha logrado consolidar un sistema de áreas protegidas como las del Valle de Aburrá y del Cerro Quitasol, no sólo por su tamaño, sino por su riqueza hídrica, natural y de biodiversidad. Solo en los 10 municipios del Área Metropolitana hay 213 hectáreas bajo la figura de protección, lo que demuestra la importancia estratégica del Quitasol, con sus poco más de 6 mil 888 hectáreas ahora protegidas. áreas

R, de Reforestación y Regeneración: La cultura regenerativa se ha logrado consolidar como una nueva visión en la recuperación de los ecosistemas naturales, pues va más allá de la reforestación, dentro de un concepto más integral, en el que las comunidades asentadas en los territorios y su conocimiento ancestral se convierten en piezas clave de la recuperación de los suelos, los ríos y los bosques, mientras se protege la biodiversidad y se genera empleo sostenible. En el caso de Colombia, por ejemplo, existe una meta de sembrar 180 millones de árboles a 2022, en casi 600 mil hectáreas distribuidas en zonas críticas por daños ambientales.

S, de Santurbán: El archivo de la licencia para la exploración de minerales en la zona de páramo de Santurbán, en Santander, fue un hecho sobresaliente de 2020, pero no despejó las preocupaciones de cientos de miles de pobladores, pues la posibilidad de volver a solicitar otra licencia sigue latente. Esa conquista parcial de los santandereanos, no obstante, se ha convertido en un aliciente para muchas otras poblaciones que se oponen a la explotación de minerales en sus territorios, entre otras en Jericó, Antioquia, y Cajamarca, Tolima.

T, de Transición ecológica: Esa es la ruta que definirá la comunidad internacional este 2021 para abandonar los combustibles fósiles y avanzar hacia energías sostenibles que supongan la reducción de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera para lograr la neutralidad de carbono en 2050.

U, de “upcycling”: Aunque es un extranjerismo, este concepto está en el lenguaje universal de la economía circular, porque se refiere al uso que podemos hacer de materiales y productos que se hicieron para otros menesteres. Es una especie de resignificación de esos materiales. Por ejemplo, contenedores que se convierten en viviendas, retazos de tela que se confeccionan como vestidos y tantas otras variantes que hemos descubierto en medio de la pandemia. Calcetines que se transforman en mascarillas.

V, de Vacunación: Halladas varias de las vacunas que son efectivas contra el COVID-19, el gran reto para la humanidad es que éstas lleguen a la mayor cantidad posible de personas, con criterios de equidad, solidaridad e igualdad de condiciones, para lo que será fundamental una coordinación global en términos logísticos, de almacenamiento y de preparación del personal que las aplicará. También resulta trascendental para la humanidad prepararse para nuevas pandemias y en eso el conocimiento científico seguirá estando en la primera línea de prioridades.

W, de Waorani: Es la tribu amazónica a la que pertenece la líder ecuatoriana Nemonte Nenquino, de 35 años, quien ha recibido el Premio Goldman y ha sido nombrada Campeona de la Tierra por Naciones Unidas como reconocimiento de su lucha por el medio ambiente en Ecuador y, sin duda, se convierte en una inspiración para muchos otros líderes y comunidades que vienen trabajando por la protección de los bosques y los ecosistemas en América Latina.

X, de Extintion Rebelion: un movimiento social que pretende movilizar a la sociedad ante la emergencia y crisis climática, dentro del cual están apareciendo en muchos países jóvenes al estilo de Greta Thunberg.

Z, de Zonas de Especial Protección para las Aves (Zepa) o Zonas Especiales de Conservación (ZEC). En Medellín, existen las Zonas Urbanas de Aire Protegido (ZUAP).

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