La UPB es carbono neutro Multicampus

Luego de haberse convertido en la primera Institución de Educación Superior de Colombia y de América Latina en ser, en una de sus sedes, –la de Laureles- “Carbono neutro”, la Universidad Pontificia Bolivariana, no contenta con ello, avanzó en este ejercicio ambiental para obtener el mismo logro para sus sedes de Montería, Bucaramanga y Palmira y ser ahora carbono neutro Multicampus.

“Hoy tenemos las cuatro sedes principales de la UPB Carbono Neutro y vamos a ampliar la certificación a la Clínica Bolivariana”, dijo a Territorios Sostenibles Ana María Osorio, Coordinadora Multicampus de Sostenibilidad de la Universidad Pontificia Bolivariana. Osorio llamó a todo el país a ser Carbono Neutro. “Hay que anticiparnos a ese pronunciamiento y empezar a trabajar en la disminución de los impactos ambientales en el territorio”, dijo.

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“Las cuatro sedes principales de la UPB son Carbono Neutro y vamos a ampliar la certificación porque no sirve si lo hacemos solamente en una ciudad”: Ana María Osorio, coordinadora Multicampus de Sostenibilidad UPB. Foto Cortesía Ana María Osorio

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La Universidad Pontificia Bolivariana es la primera institución educativa en Latinoamérica que tiene la certificación ‘Carbono Neutro’ Multicampus. Esta certificación se otorga a las organizaciones que, después de la medición de la huella de carbono, encuentran un equilibrio entre las emisiones de carbono liberado y sus procesos de reducción y mitigación. La Universidad desarrolló un proceso de 4 fases para alcanzar la meta de neutralidad: medición, reducción, verificación y compensación.

Así lo dijo en diálogo con Territorios Sostenibles, Ana María Osorio, coordinadora Multicampus de Sostenibilidad de la Universidad Pontificia Bolivariana, quien lidera programas y proyectos en gestión eficiente de recursos, formación y articulación estratégica en la UPB.

Ana María Osorio tiene experiencia en producción sostenible, gestión ambiental, derecho ambiental y minero y programas de descarbonización para organizaciones. Es, además, docente en las áreas de sostenibilidad, ecología, residuos y producción limpia. Es Magíster en Derecho con énfasis en regulación minera, petrolera y energética de la Universidad Externado de Colombia. Especialista en Derecho ambiental, ingeniera ambiental de la Universidad de Medellín.

Al valorar la trascendencia de ser aún la única Universidad Carbono Neutro de Colombia, calificó el hecho como un punto de partida para contar lo que hemos hecho y saber el punto de llegada. “En el momento en que logramos la certificación entendimos que los retos eran hacia adelante”, preciso Ana María Osorio, al hablar para Territorios Sostenibles sobre su experiencia y su trabajo en temas de sostenibilidad.

TERRITORIOS SOSTENIBLES (TS): Para poner en contexto a nuestros amigos de Territorios Sostenible ¿Qué significa ser certificada en Carbono Neutro?

 ANA MARÍA OSORIO (AMO): Hay una definición de orden técnico y otra de orden estratégico. Para que entendamos qué significa en términos técnicos, digamos que  las organizaciones desde los años 90 empezaron a hacer la medición de sus indicadores ambientales: más allá de saber cuánta agua consumían o cuánta energía consumían o cuántos residuos generaban, ese ejercicio trascendió, empezamos a medir lo que denominaron huellas ambientales”, y dentro de esos vestigios está la huella de carbono, que es un indicador ambiental que le permite a las organizaciones cuantificar todo su impacto en términos de toneladas de CO2 equivalente. Por ejemplo, en los consumos de papel, de energía, de agua, el desplazamiento de sus empleados… en general todas sus actividades en un indicador que se denomina huella de carbono. Técnicamente las organizaciones vienen haciendo esa medición, levantando esa información y miden, pero empezamos a identificar que no se trataba solo de medir sino justamente de gestionar las emisiones aportando de forma positiva en el territorio, entonces empezó a desarrollarse un camino y era cómo mitigar los impactos asociados a las mismas. Se empezaron a establecer proyectos que permitieran la disminución de las muestras y buscando un porcentaje de reducción para bajar los impactos y ese remanente que queda y que pueda compensarlo invirtiendo en proyectos de reforestación, por ejemplo.

Cuando decimos que una organización es Carbono Neutro es que viene de un proceso de descarbonizar su economía. Con ello logra en su trabajo la reducción de las emisiones y la compensación para que sea cero. Es el balance entre lo que emite y lo que compensa para que sea igual a cero y esto se logra a través de la inversión de proyectos y de reforestación. Este trabajo lo valida el INCONTEC que, en el caso de Colombia, es la organización que se encarga de hacer el acompañamiento técnico y al final entrega la certificación.

Desde lo estratégico es apostar de manera decidida e ir un paso más allá de esas apuestas de sostenibilidad y mostrar que se puede transformar a través de una certificación todo el camino en temas de sostenibilidad.

TS: ¿Cómo fue ese proceso para lograr que la comunidad universitaria aportará y se comprometiera?

AMO:  Aún no hemos terminado el proceso, porque justamente es dinámico. En el ejercicio de consolidar la neutralidad de carbono, identificamos los proyectos de investigación que venían desarrollando los docentes de la UPB y que aportaban a esa disminución de las emisiones, revisamos las actividades que las unidades administrativas (Servicios Generales, Dirección Administrativa) venían desarrollando en el campus y por supuesto vimos las iniciativas de los estudiantes que son la parte fundamental en la organización. Articulamos esas tres piedras angulares de la universidad e identificamos un potencial importante para fortalecer la apuesta de la sostenibilidad. Entonces el camino y el objetivo final es la consolidación de la cultura de sostenibilidad marcada por unos paradigmas, en este caso, lograr el carbono neutralidad que al final se consolida cuando todos los grupos de interés empiezan a hacer parte.

Con los estudiantes nos pasó que el ejercicio no era que nosotros les transfiriéramos información y conocimiento, sino que tenemos alumnos muy críticos que han tomado partido, se han sentido protagonistas de este trabajo y son veedores de esta situación en el campus y de hecho han reclamado para que sus currículos incluyan temas de sostenibilidad, que los empecemos a formar en ello y les entreguemos conocimientos. Para este ejercicio de consolidación de cultura venimos trabajando muy fuerte.

TS: ¿Qué fue lo que hizo la Universidad Pontificia Bolivariana con sus diferentes actores, estudiantes, empleados y profesores, para convertirse en la primera universidad de Colombia y Latinoamérica certificada Carbono Neutro por el INCONTEC?

 AMO: Lo primero que hicimos desde 2016 fue empezar la medición de la huella de carbono. Identificamos unas potencialidades en el ejercicio que venían desarrollando los profesores, los administrativos, los estudiantes y en general nuestros grupos de interés, cada año teníamos la medición, al final teníamos un valor anual y empezamos a gestionar para disminuirlo e identificar cuáles podrían ser las medidas a implementar para disminuir el impacto de la Universidad y en el territorio con cada uno de esos grupos de interés. Establecimos una ruta, digamos un mapa o plan de acción que nos permitió identificar cuáles eran sus aportes en la medición y cómo podríamos de forma conjunta disminuir los impactos.

Con los profesores empezamos a identificar proyectos de investigación que venían desarrollando en el campus, entendido como el laboratorio. Algunos venían trabajando en el establecimiento de una microrred inteligente para el monitoreo, por ejemplo, en el consumo del agua en tiempo real, se venían instalando paneles solares, que hacían parte del marco del proyecto de investigación desarrollando actividades en el campus y que eso al final iba a retribuir positivamente a la disminución de la huella.

Desde Servicios Generales había una apuesta para la disminución en la generación de residuos en el campus. Con ellos articulamos un trabajo que ya venían desarrollando y que empezamos a restarle a ese valor de la huella. Todo ese trabajo de las unidades administrativas: las composteras y los recipientes en el campus es un ejercicio educativo que venían liderando y tenía repercusiones positivas en la disminución de esa huella.

Con los estudiantes, el ejercicio es de doble vía. Desde el principio les contamos que estábamos haciendo esta medición y cuáles eran los impactos, incentivábamos el uso de transporte particular porque ellos hacían parte fundamental de ese ejercicio, promovíamos ferias al interior de la universidad. Después de la certificación, los estudiantes han sido más protagonistas.

TS: Usted habla de ecocampus para referirse a la UPB en Laureles, pero la universidad tiene otras sedes, ¿cómo coordinar la medición de la huella de carbono llegue a las demás sedes?

AMO: Nosotros iniciamos en la sede principal de la Universidad Pontificia Bolivariana con la medición de este indicador, sin embargo, el tema de sostenibilidad hasta hace 4 años tenía dos ejes fundamentales que establece el consejo directivo: formación integral y evangelización de la cultura, entonces integramos la medición a todos los Campus. Tenemos sedes en Montería, Bucaramanga, Palmira y hace más de un año está la sede en Bogotá. Además de sedes en diferentes partes de Medellín, están también las de Llanogrande, Marinilla, Robledo, el Poblado, etc. Y entonces, a pesar de que el ejercicio, inicialmente, fue en la sede central que logramos la certificación como primea universidad Carbono Neutro, que tiene más de 1400 individuos arbóreos, más de 30 especies de aves, que conecta los corredores biológicos de la ciudad, empezamos a identificar también las potencialidades en las demás seccionales y el año pasado justamente logramos ampliar el alcance de la certificación y logramos que esos ecocampus, ahora también se denominan así, fueran Carbono Neutro. Somos no solo la primera universidad en Latinoamérica con esa certificación. También somos en el orden Multicampus la primera con la certificación por lograr ampliar el ejercicio.

TS: ¿La gran noticia, entonces, es que hoy todos los campus, y nos va a decir cuántos, de la Universidad Pontificia Bolivariana se volvieron ecocampus y Carbono Neutro, ¿es así la noticia?

 AMO: Así es. Esa es la noticia. Hoy tenemos, entonces, que las cuatro sedes principales de la universidad son Carbono Neutro y vamos a ampliar la certificación porque no sirve si lo hacemos solamente en una ciudad. Este impacto tiene que ser de orden nacional. Para comprometernos como país a ser Carbono Neutro hay que anticiparnos a ese pronunciamiento y empezar a trabajar en la disminución de los impactos ambientales en el territorio.

TS: Son 4 campus hoy. ¿La idea es, por ejemplo, que la clínica de la UPB se vuelva también Carbono Neutro y no sé qué otros espacios de la Universidad Pontificia Bolivariana?

 AMO:  La idea es ampliar el alcance a la Clínica Universitaria Bolivariana, al Colegio de Marinilla y a la sede de Bogotá, que es muy nueva, la tenemos hace un año larguito, y a las sedes en el Poblado y Llanogrande.

 TS: La trascendencia de lo todo esto significa… cómo desmenuzar todo esto para que la gente lo entienda, lo asimile, lo comprenda.

 AMO: Desde el colegio sabemos la función tan importante que tienen los árboles en el ecosistema de capturar el CO2, es su proceso natural. Nosotros en la universidad con todo este proceso nos fuimos para archivo, rescatamos unas fotografías de los años 40, cuando se estaba construyendo la Universidad en el barrio Laureles, que se construyó en forma circular. En esas fotografías veíamos un terreno baldío, con vocación agrícola, la Universidad empezó a restaurar ese terreno, a crecer en infraestructura física, en el ecosistema y a conectarse con los corredores biológicos. Hoy en el ecocampus contamos alrededor de 1400 individuos arbóreos de diferentes especies, con los cuales logramos capturar 200 toneladas de CO2. Para que se hagan una idea, eso quiere decir que los árboles logran capturar esa contaminación en el aire. Así, nuestra huella de carbono en la sede central es alrededor 900 y 1100 toneladas y el eco campus logra capturar 200.  Entonces esos árboles logran hacer la captura de ese CO2 que nosotros estamos emitiendo producto de las actividades de consumo de energía, desplazamiento de los empleados y estudiantes, de la generación de residuos, en fin. Se genera una contaminación en el desarrollo de sus actividades y en el ecocampus se logra hacer captura de ese carbono con respeto por el ecosistema. En lo técnico ese ejercicio lo venimos haciendo, también, en las seccionales. En una ciudad como la nuestra que tiene unos episodios de contaminación atmosférica sabemos que hay un aporte por parte de las fuentes fijas y móviles. Contar con una universidad que aporte de manera directa la reducción de las emisiones con la captura de contaminantes se vuelve muy interesante.

TS: ¿Podría decirse que este campus de Laureles es un pulmón verde?

 AMO: Sí así es. Se denomina el pulmón verde, porque además conectamos con el corredor biológico del Cerro el Volador y el Cerro Nutibara. El Área Metropolitana en su momento hizo un estudio de conectividad biológica e indicó que muchas especies transitaban en ese corredor en la ciudad de Medellín, porque se logra la captura de ese CO2 en el eco campus.

Nosotros hemos hecho mediciones y estamos inclusive 1.5°C por debajo de la temperatura de la ciudad, porque es un espacio rodeado de árboles en el que hemos garantizado, no solamente robustecer la infraestructura física fundamental para que las actividades académicas puedan darse, sino robustecer ese ecosistema y apropiarnos de la responsabilidad de conservarlo para la ciudad, que realmente lo necesita.

TS: ¿Es muy costoso tener un equipo alrededor de esto?

 AMO:  El equipo está liderado desde la vicerrectoría de Proyección Social, nosotros la denominamos vicerrectoría Pastoral, pero realmente es la vicerrectoría de Proyección Social, en cabeza del Padre Diego Marulanda. Hay toda una estructura de la Dirección y la sostenibilidad empezó a estar dentro del énfasis fundamental de la universidad y las Directivas están apropiadas de este tema. Les voy a poner un ejemplo sencillo: cuando en la universidad se hizo un proyecto para diseñar un vehículo eléctrico y cuando ya estaba listo, el rector fue el primero en movilizarse en él y aun lo sigue haciendo. Es algo así como, “si yo soy el rector de una universidad Carbono Neutro, debo dar ejemplo”.

El equipo encargado de liderar todo el ejercicio está conformado por 5 profesionales: un economista, una ingeniera ambiental, una ingeniera química, un administrador. Todos nos encargamos de hacer posible estos proyectos a nivel Multicampus y en cada seccional hay una persona que es el puente para desarrollar las actividades y trasferir todo el conocimiento en doble vía y efectivamente seguimos siendo la primera universidad latinoamericana en haberlo logrado. Hace pocos días nos contactó una universidad de Chile porque lograron la certificación. Ellos son la segunda universidad en Latinoamérica y lo hicieron también muy inspirados en el modelo de la UPB.

El tema de si es costoso o no, diría que es más costoso que una organización no le apueste hoy a temas de sostenibilidad. Cuando una organización no está pensando en incluir en sus inversiones el tema de sostenibilidad va a pagar muy caro en el corto plazo no haber tomado una decisión de este orden. Quienes decidimos hacer esta apuesta estaremos tranquilos porque tuvimos la decisión y los resultados tangibles para apostarle a la transformación de un territorio y quienes no lo hicieron van a tener que asumir unas consecuencias, unos costos y pasivos ambientales, que en largo plazo son difíciles, casi imposibles de pagar, entonces la pregunta es al revés ¿cuánto estas dispuesto a pagar el final en todos los pasivos ambientales por no haber invertido en la toma de decisiones de este orden?

TS: ¿El vehículo eléctrico en el que se moviliza el Rector de la UPB fue ensamblado por investigadores de la propia Universidad?

 AMO:  Se hizo en convenio con una empresa. Desde la Escuela de Ingeniería, hubo un desarrollo común con organizaciones del sector privado. Era el camino, que nos buscaran para hacer toda la visibilidad del vehículo con toda la información de la UPB por ser Carbono Neutro. Lo que el Rector nos decía era: “cuando llegamos a una reunión de rectores, todos llegan en unas camionetas muy lindas, pero yo llego en el vehículo eléctrico de la universidad porque yo soy el rector de una universidad Carbono Neutro ¿cierto?  Entonces ahí hay una conciencia bien interesante.

TS: Con la comunidad estudiantil que están haciendo para que sigan el ejemplo al rector. Sé que es muy complicado que todos puedan tener el vehículo eléctrico, ¿pero que estrategias y campañas están realizando?

 AMO:  Nos hemos apropiado de una instrucción que en su momento el Área Metropolitana les dio a las empresas en la jurisdicción: establecer un plan de movilidad sostenible. Establecimos unas propuestas que construimos con los estudiantes que les permitiera una red para llegar al eco campus. Por ejemplo, el todo el proyecto de EnCicla en su momento empezó en la Universidad Pontificia Bolivariana y así fue como se empezó a fortalecer toda una red de movilidad sostenible. La universidad de manera decidida sabe que esos proyectos de ciudad empiezan a volverse muy importante para los grupos de interés, entonces los estudiantes se han apropiado. Con ellos hemos consolidado iniciativas para que vayan a la universidad en otro medio de transporte.

TS: Dos preguntas en una. ¿un municipio, un departamento, una nación como Colombia pueden escoger ese camino, mejor dicho, fijarse ese reto de ser carbono neutro? Y ¿cuál es el llamado para el Presidente, para el Ministerio de Medio Ambiente, de que efectivamente empiecen ese ejercicio que es necesario para la sostenibilidad del territorio, de los 32 departamentos, de los más de mil municipios que tiene este país?

AMO: Sabemos que, en la agenda global de sostenibilidad, Colombia tiene tres compromisos muy importantes y uno de ellos está enfocado al tema de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% para el año 2030.

Sabemos que eso no es suficiente, nuestro aporte como país a las emisiones globales es muy poco. Pero las problemáticas que tenemos en el territorio son muy altas, entonces podría ser que la mejor herramienta sea un instrumento normativo que obligue a las organizaciones a la “carbononeutralidad”. Este podría ser un ejercicio muy valioso para que las organizaciones empiecen a pensar que esta es la mejor manera de aportarle a la disminución de los impactos ambientales. También hay en el fondo un tema voluntario. Allí hay una magia, la invitación o el llamado es que vamos a tener sí o sí que desarrollar ese instrumento normativo, vamos a tener que comprometer de manera decidida esas organizaciones que hoy le aportan en gran medida a las emisiones de gases efecto invernadero, desarrollarlo porque o si no llegaremos al 2030  sin siquiera haber logrado ese porcentaje de reducción, bienvenido sea el ejercicio normativo y la UPB, y las demás organizaciones que hoy somos alrededor de 20 en Colombia declaradas  Carbono Neutro, estamos dispuestos a apoyar y  acompañar al Gobierno en ese ejercicio para  mostrarles cómo podemos llegar a la carbononeutralidad.

 TS: Son cerca de 20 organizaciones Carbono Neutro. Estamos hablando de organizaciones de carácter privado y oficial, porque en este territorio encontramos campus muy hermosos y llenos de vida, también, como la Universidad Nacional de Medellín, la Universidad de Antioquia, en fin… ¿cómo están trabajando en este sentido?

 AMO: Cuando logramos la certificación conformamos la mesa de empresas Carbono Neutro. En su momento éramos 13 empresas trabajando fuerte por el tema. Recuerdo un colegio que fue el primer colegio Carbono Neutro en Colombia: el Gimnasio Fontana en Bogotá. Del área académica éramos dos instituciones y ya hay organizaciones manufactureras, de transporte, alimentos que conformamos esa mesa. En el Valle de Aburra existe un grupo que se llama el G8, que son las 8 universidades que primero se acreditaron en alta calidad y ese grupo tiene diferentes alcances. Después de la certificación dijimos: conformemos el G8 de sostenibilidad y empecemos a dinamizar la conversación porque justamente como usted lo mencionaba las universidades veníamos desarrollando un camino muy interesante en sostenibilidad. Todo este grupo de universidades empezamos a establecer una conversación, a mirarnos a los ojos, y a ver que estábamos haciendo, que todos teníamos las mismas estrategias en movilidad, en fauna, en flora, en residuos y hoy somos un grupo muy bien conformado. Hace un par de meses hicimos la Semana Sostenible G8 y ya las agendas están puestas sobre la mesa, tenemos agendas e iniciativas y programas comunes y vamos a transitar a ese modelo de Carbono Neutralidad G8.

El aporte de la UPB para ser Carbono Neutro

Desde Medellín:  

  • Micro Red Inteligente UPB: Proyecto de ciudad inteligente en el campus para la optimización de energía, de biocombustible y de energías alternativas.
  • Laboratorio de tracción eléctrica: Laboratorios en función del estudio de movilidad limpia. Automóviles, motocicletas, bicicletas, metros y trolebuses hacen parte de los estudios.
  • Más de 1400 árboles en el Ecocampus Laureles de la UPB Medellín, donde habitan más de 30 especies de aves.
  • Grupo de Investigaciones Ambientales (GIA): Grupo enfocado a temas de aire, olores, residuos y agua. Trabajos para la universidad y para las ciudades en cuanto a estudios y análisis ambientales.
  • Instituto de energía y termodinámica: para la identificación potenciales de ahorros en consumos energéticos y optimización de procesos industriales.
  • Centro de Investigación, Desarrollo y Calidad en Refrigeración y Climatización: donde se recuperan gases refrigerantes y analiza la implementación de sistemas de refrigeración y climatización energéticamente eficientes y ambientalmente amigables.
  • Implementación de ciclorruta dentro del Campus: Acciones de función de motivar el uso de bicicleta, así como la adecuación de bici-parqueaderos.
  • Reducción del consumo de papel con la campaña ‘Cero Papel de Gestión Documental’.
  • Manejo integral del agua por medio de tanques de almacenamientos de aguas lluvia.
  • Manejo de residuos para obtención de energía.

Desde Bucaramanga:

  • Instalación de paneles solares
  • Compostaje y lombricultivo
  • Gestión eficiente del agua con el tratamiento de las aguas residuales
  • Mantenimiento de zonas verdes
  • Construcción con certificación LEED y oferta académica e investigativa en temas de sostenibilidad

Desde Montería:

  • Gestión eficiente de los recursos
  • Manejo de residuos
  • Formación y capacitación a los grupos de interés,
  • Construcción en proceso de certificación leed

Desde Palmira:

  • Promoción de estrategias de movilidad sostenible
  • Gestión de residuos e incorporación de la cátedra de sostenibilidad en los programas de pregrado

Escuche a Ana María Osorio en el PODCAST de TERRITORIOS SOSTENIBLES.

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